Jintatsu Higa (8° Dan Kyoshi) |
El Maestro Jintatsu Higa nació en la ciudad de Naha (Okinawa) el 10 de octubre de 1912 . Comienza la práctica del Karate a los 12 años con un tío segundo, el Maestro Chojun Miyagi, creador de la Escuela Goju ryu. En el año 1925 inicia su práctica de Shorin ryu cuando conoce al Maestro Giho Maeda que lo impresiona por su estilo dinámico y veloz. Luego de entrenar un tiempo con Maeda, éste le presenta a su maestro, el Sensei Shoshin Nagamine, que a partir de aquel momento se transformará en su maestro. También influyó en el joven Jintatsu, el maestro Ankichi Arakaki (maestro de S. Nagamine) de quien recibía lecciones de perfeccionamiento. Al decir de J. Higa, el Maestro A. Arakaki fue uno de los más capacitados karatekas de aquella época no obstante su corta edad; efectivamente muere a los 28 años.
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El Maestro Jintatsu Higa ha vivido y se ha perfeccionado en Okinawa en una época de oro del Karate, cuando todavía no existían los estilos. Se practicaba el Shorin ryu o el Shorei ryu con grandes maestros que elegían a sus discípulos, entrenándolos, física, mental y espiritualmente para eventuales enfrentamientos reales (kakidamishi) ya que en aquella época no existían los torneos o competencias deportivas. Durante varios años Jintatsu ha tenido frecuentes kakidamishi, a veces junto a su hermano Yuchoku.Paralelamente a la práctica del Karate, su pasión por el béisbol hizo que se destacara en la práctica de este deporte al punto de haber sido integrante y capitán del seleccionado de Okinawa. A nivel colegial graduóse de cinturón negro en judo. También a nivel colegial destacóse en el plano de la actividad atlética, habiendo sido integrante del plantel de competición en los torneos intercolegiales de Okinawa. |
Eximio nadador, fue también seleccionado para intervenir en varias competencias de natación. Sus grandes aptitudes físicas le valieron destacarse también en gimnasia deportiva, especializándose en el ejercicio de barra fija, llegando a realizar importantes exhibiciones públicas. Sin embargo su gran pasión por el Karate, dejó en segundo plano a las otras actividades que sin lugar a dudas actuaron como eficaz complemento para su preparación física. La práctica de las danzas tradicionales de Okinawa le ha permitido además comprender más a fondo el arte del Karate-do, mejorando sus gestos en su práctica, especialmente en los katas. En efecto, se sabe que antiguamente los expertos en Okinawa-te, en la época en que estaba prohibida la práctica, escondían en las formas y gestos de la danza tradicional, técnicas y movimientos de combate.
Distribuyendo su tiempo entre la práctica y sus estudios universitarios, Jintatsu Higa se recibe de ingeniero en 1935.
En 1938, invitado por su suegro viaja con su esposa a la Argentina (Buenos Aires) con la idea de permanecer allí unos meses. El comienzo de la 2da guerra mundial y la imposibilidad de regresar a su país cambian el destino de su vida. En 1940 se exhibe por primera vez en una demostracìón en un cine de Burzaco, localidad cercana a la ciudad de Buenos Aires, y de a poco comienza a enseñar Karate-do a pequeños grupos de la colectividad japonesa en la Argentina y a sus dos hijos, Benito y Oscar. Fue unos de los fundadores de la Comisión de Deportes del Centro Okinawense en la Argentina y durante 10 años la dirigió.
Ejerce, hasta su muerte, la presidencia de la Federación Argentina Shorinryu Karate-do de Okinawa y la presidencia del Consejo Técnico.
Jintatsu Higa era además Representante para toda Sudamérica de la Federacìón Mundial de Karate-do Kyudokan de Okinawa, Director y Jefe de Instructores del Centro Argentino de Karate-do y Asesor y Jurado en torneos y certámenes nacionales e internacionales.
En sus frecuentes viajes a Okinawa, J. Higa mantenía siempre estrecha relación con varios caracterizados maestros con los cuales compartía entrenamientos y una entrañable amistad.
El 27 de septiembre de 1983 el Maestro Jintatsu Higa fallece en Buenos Aires a la edad de 70 años.
Dueño de una personalidad equilibrada que emanaba seguridad, solía decir: "Con los años se pierde poder fisico pero se gana en poder interior, en fuerza interior, se desarrolla esa mentalidad que significa no pegar ya con el puño, sino con todo el "Yo" con la fuerza que nace interiormente y que se adquiere sólo con la experiencia de los años. La práctica es un hábito constante, por eso nunca se deja, se sigue durante toda la vida.
Cuando se le preguntaba qué era el Karate para él, respondía sintéticamente: "Karate es renunciar a la vida". Su mensaje era: "el Karate es una disciplina a través de la cual uno aprende a hacer el desapego de la vida, de la existencia, el desapego del Yo, y así saber aceptar todo, sin ningún tipo de conflictos, con calma y naturalidad".

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